Tengo buenísimas ideas,
pero no le caigo bien a la pared...
Trato de convencerla a cabezazos
y la herida quebrará el cráneo
antes de que el muro escuche.
La importancia habla de cosas relevantes,
pero no podemos amar una tapia
ni una barricada.
El alambre que separa suele ser subjetivo
en cuanto a los miedos de los que protege,
estúpido en cuanto a los prejuicios que sostiene...
Amigo, el ladrillo en manos del necio,
no construye,
aísla, distancia,
crea lenguajes extraños
Tienes buenas ideas
y buenas intenciones
pero te miran con ojos de loco
y aunque los oídos están sanos,
les faltan conexiones
Esa barrera no deja pasar el sonido
Qué pena, no sólo las palabras,
la voz es preciosa,
a pesar de que las ataduras externas la distorsionen,
la hagan insegura,
desafinada,
o ataquen el acento...
Qué lastima que luchemos en lugar de abrazarnos
La importancia habla de afectos,
no de efectos y soberbia,
de ambiciones...
sólo el ambicioso en amores
puede hallar algo importante.
Tengo buenísimas ideas,
sólo hay que encontrar quien escuche.