7 feb 2010

DESORIENTACIÓN

De vuelta del espejo
No recuerdo nada,
Ni quién soy,
Ni quién me manda,
Ni cuántos hilos me mueven.

No sé por qué río,
Ni por cuánto lloro,
Ni si hoy es diferente de ayer,
Ni si lo es el sitio donde oro.

La semántica se diluye
Si no hay opio paladeado en la lengua
Y no reconozco el significado
Del lugar ni de las normas
Donde habito a ratos,
Cuando despierto de esta calma que adormece
La mente que hostiga

(Se ha dado cuenta de que se autoengaña
Y se autoinutiliza por segundos
Al intentar escapar.)

Ahora esta tierra
Es donde esconden sueños, verdades molestas,
Arrojadas por sus madres al precipicio.

27 ene 2010

Pequeñas cosas

una lista de pequeñas cosas para estar bien:

Un beso de buenas noches ( y uno de buenos días)

ponerse al sol tras una ventana en un día de frío

una de mis canciones favoritas... y cantarla y bailarla como una loca

mirarte mientras duermes (aunque ronques)

una cerveza entre amigos

una película con una mantita en casa o en el cine con unas palomitas

mirar un cielo al amanecer y al atardecer

el mar, en buena compañía

un buen libro

pintar con los dedos,

mirar el paisaje como si no lo hubiera visto,

dormir en una buena cama hasta tarde( Y porque puedes),

y por supuesto cantarme un par de canciones más

y por supuesto darte muchos besos y abrazos más ( y si te dejas, hacerte cosquillas)

27 dic 2009

DESAPARICIONES


Desaparecidos,
en trincheras imaginarias,
manchadas de ansiedad vencida
y enamoradas de gris y devaneo.

Perdidos entre sus propias sombras
y afanados en los propósitos antiguos,
ocultos tras sus obligaciones
y negados por sí mismos.

Hay demasiadas desapariciones
resignadas al olvido
e ignoradas por no ser obvias.
Te desvaneciste y te fuiste de tí mismo,
como si nada.

Medio mundo es masacrado
y el otro,
se masacra a si mismo.
Uno, en barbarie
y el otro, en pura estupidez.

Así, la tierra está vacía,
con la mirada clara
está vacía,
y llena de cuerpos enfermos
de desapariciones.

14 dic 2009

Hay días que hace demasiado frío y la mente te ronda aburrida y apenada. A veces me pregunto cómo he llegado hasta aquí y cuál fue el paso primero y decisivo que hizo que todo se torciera. Cuál fue la primera elección errónea y cúal sería la elección correcta para llegar a un buen camino para llegar al sitio adecuado. Qué es aquello que me frena y ciega aparte del miedo. ¿Es verdad que limité mis sueños a aquello que creía que era más fácil para mi, negandome aquello que era desconocido o que era obviamente susceptible al fracaso?

Hace demasiado frío y la mente ronda triste la sombra de lo que soy.

8 oct 2009

Te echo de menos cuando te vas.
Cuando estás me gustaría tener más tiempo.

Me echo a pensar cuando estoy sola.
Cuando estoy sola me gustaría modelar el tiempo,
cambiarlo de lugar para poder acompañarlo de gente,
de besos,
de sueños.

Te echo de menos cuando pienso en la partida.

Odio no elegir mi soledad.
sé que no podré elegir cuando llegue el momento...

odio ver perderse el tiempo que no tengo...

pienso en ti un segundo...
Espero que estés teniendo un buen día.

27 sept 2009

Y QUÉ

Y qué si te perdiste entre realidades...
y qué si te perdiste entre tiempos muertos...
si la sugestión ingirió temores
y la digestión se hizo tan pesada
que lastima tu paso.
Si la verdad se hizo de mentiras
y la mentira esconde verdades...

y qué si te pierdes...
quién va a ir a buscarte
...mientras callas y prestas el oído
y el sentido a otros y a resignaciones
quién va a oír tu silencio.

Y qué si ya no existes
porque aquí donde parece que estás
no hay quien encuentre un atisbo de ti.

30 jul 2009

VUELTA


Caminaba entre esos callejones, invadidos todos de silencio. La sensación no me resultaba extraña y esa soledad no era hostil. La violencia de las ausencias suele ser fuerte y dolorosa, pero no era el caso. Es cierto que el andar al azar crea una curiosa sensación de perdida y vacío. Es verdad que me aislaba, en muchas ocasiones, de manera voluntaria.



Pero caminaba por calles y la sensación era de paz y me serenaba. Podría haber fingido que llevaba allí mucho tiempo y que nada de aquel trágico día había sucedido. Sabía que por delante había aún un largo camino y éste no era de vuelta. No había vuelta atrás. No hace demasiado tiempo hubiera querido tirar por esas cuestas algo más que mi rabia. Ahora que ya no queda apenas rabia comenzaba a pensar que levemente avanzaba. No podía seguir escondiéndome más.



Me apoyé en una puerta y vi un camión de basura pasar por una de las estrechas calles. Parecía imposible que un vehículo tan grande pasará por ahí (lo cual por otro lado permitiría a mi nave aterrizar y llevarme a casa). Era casi surrealista, rugía en medio de aquel silencio sin que un ápice de aire se moviera. Me encantaría que el tiempo se hubiera parado.



Cuando dobló la esquina un gato salió lentamente por la misma, se acerco, me miró (como si supiera mi secreto) y maulló con tono recriminatorio. Recordé entonces que todo tenía consecuencias, aunque pareciera que no era así. Tenía que volver y resolver mis cuentas pendientes, ocultar las pruebas y seguir sin mirar atrás.