Hay un agujero en la pared,
entra un poquito de aire.
Es una de las tareas pendientes.
En esta casa después de la familia
la soledad
de una televisión en cada estancia
para que la abuela no se sintiera sola.
Por ese agujero entraba rudimentario
el cable de la antena,
la conexión con un mundo que olvida.
En esta casa
las tuberías son viejas,
y no hay niños
sino urnas escondidas,
juguetes abandonados,
sueños perdidos.
Ese agujero quizás pueda ser útil.
Me cabe en él el dedo meñique,
quizás si pruebo,
poco a poco,
sea túnel de escape.
o entrada de ventisca.
Cualquier casa tiene sus fantasmas,
yo traigo los míos.
Hagamos fiesta de amigos
y soñemos con un futuro
con un pasado mejor.
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