Lagunas de letras sueltas
amarilleadas de releerse bajo el sol.
Se ahogaba en los sueños del estío
pero no eran más que anhelos distractores
para dejar ir las palabras,
descompuestas desde la montaña al mar.
Y el verano pasaba y sólo se oía
y se olía un silencio demasiado viejo.
27 jul 2017
14 jul 2017
LA VENTANA
Hay días que no miro por la ventana por no ser egoísta. ..
Me gustaría volar hacia atrás y ser otro en otro lugar.
A veces me pesan los fallos
Cómo piedras,
Como fieras que arañan la espalda. ..
A veces hago el esfuerzo de no pensar
Por no caer en la imagen del vacío conciliador.
Un silencio y un final que apaciguan. ..
Pensamientos negros con dientes afilados.
Quiero que pare el pensamiento y el sentimiento
Pero sobre todo la acción.
Tú no ves los mordiscos,
Son invisibles,
Pero duelen.
Me gustaría volar hacia atrás y ser otro en otro lugar.
A veces me pesan los fallos
Cómo piedras,
Como fieras que arañan la espalda. ..
A veces hago el esfuerzo de no pensar
Por no caer en la imagen del vacío conciliador.
Un silencio y un final que apaciguan. ..
Pensamientos negros con dientes afilados.
Quiero que pare el pensamiento y el sentimiento
Pero sobre todo la acción.
Tú no ves los mordiscos,
Son invisibles,
Pero duelen.
7 jul 2017
6 jul 2017
Cientos
Reinicio al borde de mis defectos...
E intentado ocultarlos caminando,
pero en el paso
vuelven a aparecer
sonriendo como un joker.
Empiezo
y una sombra que no es la mía
viene atada a mis pies.
Llevo un peso invisible y otro material.
Y el tiempo...
quedo apesadumbrada
al recapacitar
que para deshacerme de esta losa
además de la actitud (y la idea salvadora)
inevitablemente necesito tiempo...
Otra vez este momento (odioso) de esperar más
y dejar postpuestas tantas cosas...
Ando sobre una línea de arena
y no puedo jugar en la playa.
Estoy cansada.
He perdido el ánimo
de tanto postergar lo lúdico,
de ir con pies de plomo
y pagar precios eternos por salirme un poco de la recta...
Parece que me limito...
y las circunstancias suman cientos
que volando se van
sin mirar atrás
E intentado ocultarlos caminando,
pero en el paso
vuelven a aparecer
sonriendo como un joker.
Empiezo
y una sombra que no es la mía
viene atada a mis pies.
Llevo un peso invisible y otro material.
Y el tiempo...
quedo apesadumbrada
al recapacitar
que para deshacerme de esta losa
además de la actitud (y la idea salvadora)
inevitablemente necesito tiempo...
Otra vez este momento (odioso) de esperar más
y dejar postpuestas tantas cosas...
Ando sobre una línea de arena
y no puedo jugar en la playa.
Estoy cansada.
He perdido el ánimo
de tanto postergar lo lúdico,
de ir con pies de plomo
y pagar precios eternos por salirme un poco de la recta...
Parece que me limito...
y las circunstancias suman cientos
que volando se van
sin mirar atrás
25 jun 2017
Inmóvil
A veces no sé qué pensar...
a veces siento que estoy en medio de una carretera en la que pasan miles de coches
y estoy inmóvil en la mediana,
no puedo mover nada,
estoy paralizada,
con los pies pegados al suelo.
El fluir y el rugir es contante,
pero no puedo hacer nada.
Lo que creo que soy desaparece,
lo que parece que soy cristaliza.
Ya no sé nada,
dejo de ser y de estar.
Hay una crisálida enorme y helada en media del asfalto
y a sus lados no dejan de pasar automóviles con prisa,
apasionados, en ruta, con un plan.
Yo los veo.
pero no puedo decir ni hacer,
sólo pensar y oler,
sentir la gasolina envenenándome.
Intento salir, pero ahora soy una señal de trafico.
Ya no vivo, estoy cosificada, por inacción.
Me veo desde lejos y me sobrevuelo.
Soy una columna de mármol con grietas.
Lo que quiero y lo que siento
hace tiempo que dejo de tener importancia
soy un muro cortavientos entre ráfagas de aire.
Ya no sé que quería
he estado demasiado tiempo viviendo de observadora.
No, no tengo muy claro lo que quiero,
tan dominada por emociones pasivas y estáticas,
y acostumbrada a vivir lo que pasa por delante.
Soy la amiga del protagonista,
la suplente, el robot de cocina,
el tope de una puerta,
la chica que mira al otro lado de la mirilla
en silencio,
respirando poquito, sin hacer ruido.
a veces siento que estoy en medio de una carretera en la que pasan miles de coches
y estoy inmóvil en la mediana,
no puedo mover nada,
estoy paralizada,
con los pies pegados al suelo.
El fluir y el rugir es contante,
pero no puedo hacer nada.
Lo que creo que soy desaparece,
lo que parece que soy cristaliza.
Ya no sé nada,
dejo de ser y de estar.
Hay una crisálida enorme y helada en media del asfalto
y a sus lados no dejan de pasar automóviles con prisa,
apasionados, en ruta, con un plan.
Yo los veo.
pero no puedo decir ni hacer,
sólo pensar y oler,
sentir la gasolina envenenándome.
Intento salir, pero ahora soy una señal de trafico.
Ya no vivo, estoy cosificada, por inacción.
Me veo desde lejos y me sobrevuelo.
Soy una columna de mármol con grietas.
Lo que quiero y lo que siento
hace tiempo que dejo de tener importancia
soy un muro cortavientos entre ráfagas de aire.
Ya no sé que quería
he estado demasiado tiempo viviendo de observadora.
No, no tengo muy claro lo que quiero,
tan dominada por emociones pasivas y estáticas,
y acostumbrada a vivir lo que pasa por delante.
Soy la amiga del protagonista,
la suplente, el robot de cocina,
el tope de una puerta,
la chica que mira al otro lado de la mirilla
en silencio,
respirando poquito, sin hacer ruido.
21 jun 2017
Necesitaba tocar
Las conversaciones por teléfono
son un asco,
sin poder oler o tocar.
Las charlas virtuales
directamente son mentira.
Maldita tecnología
que legítima no ver, no tocar,
no oler, no probar
y hasta gritar sin hacer ruido.
(Finales de 2016... cuando necesitaba tocar y no podía)
son un asco,
sin poder oler o tocar.
Las charlas virtuales
directamente son mentira.
Maldita tecnología
que legítima no ver, no tocar,
no oler, no probar
y hasta gritar sin hacer ruido.
(Finales de 2016... cuando necesitaba tocar y no podía)
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