3 abr 2007

PRESANTA

Hoy no me pienso poner profunda ni trágica. ¿Qué pensáis que una puede estar todos los días quejándose de la vida? Pues si, pero asumámoslo, nunca depende de lo que se puede hacer sino de lo que se quiere hacer. Ves, ya lo he vuelto a hacer. Ay si es que no tengo remedio, ni ocupación, ni ná de ná. Pero ahora, nadie luce la nada tan bien como yo que parece que nací así (snif, snif), es como un traje hecho a medida, me queda como una 38 de las de antes, de las de verdad. En fin, periodo prevacacional desestresado.

¿ Qué sentido tienen estas fiestas hoy? Santa Semana!!! Madrid vacío de madrileños, lleno de fervorosas devotas de temporada con el abrigo de visón o las más, con perdón, paletas, llorando frente a una figura de madera en el respiro de fregar escaleras, ir de tiendas, emborracharse o cualquiera de los mandamientos del profano o padecimientos del humilde. ¿Y los hombres? Pues haciendo lo de siempre, que su fe les lleva a otro tipo de templos o a cargar los pasos, a cantar o a disfrazarse con un capirote. Luego a todo esto les pones unas fallas y ya tienes misión imposible: yo quiero un Tom Cruise tan fácil de engañar. Aunque habrá q comformarse con turistas más vulgares: los guiris que no faltan.

Lo adivináis?Si, me quedo aquí. Una vez más. Pero no me quejo, al contrario, me lo tomo con resignación cristiana y pienso que mi sino es quedarme aquí una vez más. Se trata de una prueba: este año va a salir bien. Me lo ha dicho una voz de allá arriba (o de allí abajo, con el alcohol no lo recuerdo): este año tienes que superar el trauma de la Semana Santa. Después le pedí a la voz que me llevara a visitar mis semanas santas del pasado y del futuro. No quiso, me invitó a una copa para que lo dejara en paz y se fue. La próxima vez le pregunto a mi tarotista.
En definitiva, pasadlo todo lo bien que podáis, no caigáis en aburrimientos pasados y que la fuerza os acompañe...

Y yo que lo vea.

2 abr 2007

Ayer

Siento haber pasado de puntillas y desapercibida junto a algunas personas. Sé que no todo el mundo tiene la visión del mundo que yo tengo. Y la verdad: lo prefiero. No le deseo a nadie el tejer el hilo de un pensamiento como el mío, pero para contradicción mayor, no deseo tener la percepción ajena. La comunicación y las relaciones entre los seres humanos son complejas, a veces, complejas por la dureza de su simplicidad( que nos asusta hasta el embrollo). En ocasiones, lamento no llegar a la gente como lo harían los demás, me da envidia la facilidad con que mis semejantes se vinculan y la conexión que consiguen establecer. Yo tengo otra forma de hacer las cosas, quizás movida por los hechos pasados y muchas veces a la defensiva, mas, al mismo tiempo, la diferencia sustancial que me define frente al resto me gusta y es lo que hace que tú y yo no nos entendamos. Yo voy con pies de plomo, protegiéndome y a ti te interesan otras cosas que nada tienen que ver conmigo.

Veo la espiral y noto que no me agarro a sus brazos , al menos todavía. Sin embargo no me entristece tanto el pasado, porque creo en una especie de destino donde lo que no ha pasado no podía pasar, sino el futuro del que nada se sabe.

Ayer os vi y me sentía una extraña. Ayer me visteis y seguro no sabéis ni os interesa saber quien soy. Pero no importa me quedo con lo importante, con lo poco que fue hasta que pueda ser más, si es que puede serlo.

(Cartas a D)

30 mar 2007

REPETICIONES. PARTE 1

Dramas cotidianos. El día a día está lleno de dramas, que normalmente tenemos que compartir con extraños y en sitios públicos y , además, repetidos porque realmente nuestra vida es un bucle, bloques que se repiten. Los temas de la tragedia son siempre los mismos. Desde los griegos, diría un sabio, todo está inventado, especialmente en cuanto a tragedia, y lo único que hacemos es repetir lo que ya han hecho otros, lo que otros han padecido. El pequeño drama de que se te olviden las llaves de casa o que tu novio te deje por una ciberchica de un chat es algo que ya habría sufrido Sófocles para escribir sus obras(vamos, seguro, seguro).

Con todo esto quiero decir: la ilimitada serie de errores que podamos cometer en un día ya han sido cometidos por otros muchísimas veces antes y, por lo tanto, no tienen importancia, son como pequeños chistes, en cierta manera necesarios e inevitables. Incluso tú mismo volverás en tu vida muchas veces a un mismo pasaje, y no te darás cuenta, y lo triste es que volverás a sufrir de la misma manera lo que no te acuerdas que ya has sufrido. Gran cúmulo de estupideces que otros en el futuro realizarán también.

¿Qué sentido tiene?¿Dónde está el alma de las cosas, lo que las hace únicas?¿Cómo las diferenciamos de las que ya pasaron o de las que están por venir?¿Cómo diferencias a Pepe de Juan?¿Al número 15 del 51? Puede que la diferencia sea aleatoria, el hecho de resaltar un animal, mineral o vegetal del resto, debe ser totalmente azaroso y subjetivo, consecuencia de una valoración de casualidades como un conjunto estético notable(tanto por un valor positivo, como negativo). Lo que hace a algo único es la percepción de la belleza, el deseo de belleza, un deseo químico del hombre. Lo rutinario suele ser visto como algo feo, y sus pequeñas tragedias serán repetidas hasta la saciedad, porque sobre todo, no son percibidas como bellas. Pero como el hombre es un poco... tonto, sí, tonto por naturaleza, es capaz de reproducir las tragedias que sabe reconocer, como si nada, sufrir los mismos problemas graves por no esquivarlos errores del pasado.

¡Qué raros son los seres humanos! Y yo que lo vea.

(Alta definición (VHD))

28 mar 2007

LA VOZ

Entró en el autobús con el cansancio de una jornada de total aburrimiento y le vio al fondo. Aquel hombre le resultaba familiar. Enseguida cayó en la cuenta de que le conocía, alguna vez en su adolescencia, en el instituto en el que duró un par de meses, le había llamado la atención, incluso habían sido colegas y a ella le había hecho algo de tilín. Indudablemente ahora estaba distinto, sobre todo por el pelo, que había caído de la frente tiempo atrás.(Su niña interior le dijo : menos mal... liada con un calvo, con uno de los que tratan de negarlo y, lo que es peor, ocultar su alopecia... menos mal que no... chincha!!). Pelillos a la mar aparte, seguía más o menos igual, o eso creía hasta que le oyó hablar por teléfono y, entonces, él se convirtió en un extraño del todo. No se suele valorar la voz lo suficiente, a no ser que se trate de una voz importante, fuerte, con personalidad propia que imprima a su locutor de una presencia única. Aunque no sea así, y nuestra voz sea vulgar, nos define, nos hacer ser como somos. Una persona puede pasar desapercibida con una voz diferente, incluso puede borrarse de la memoria a una persona sólo con no reconocer su voz. Si ya ese sonido se ha oído en palabras bellas nunca ya podrás separar a la persona de él. De hecho, es posible que reconstruyas a una persona a partir de su voz y vuelva a tu memoria en un instante.

Puedes añorar una voz, incluso el aliento de la voz, la textura de una voz, su calidez, una risa, una onomatopeya... Hay gente que no podría ser recordada si se quedara muda. Lo primero que desaparece de la gente que no importa es su sonoridad. Si has olvidado su voz, es muy probable, que ese recuerdo se diluya y se pierda entre toda la información dispuesta a desechar para que quepa en tu cabeza aquello realmente importante. Podría darse que desapareciera la imagen y quedara el recuerdo, sólo esa onda inconfundible y personal, esa carcajada, ese gemido... porque en la voz hay significado, forma, sentimiento y música, ritmo, vibración. Cuando alguien se va, desearías no sólo volver a verlo o tocarlo, sobre todo quieres volver a oírlo, te bastaría con oírlo para sentirte mejor, porque la voz, además, es capaz de volar. Cuando te vas, tu ser aún está en el aire, viajando, transformándose, y sólo si el oído adecuado lo captó quedará en el cerebro para siempre y nunca serás olvidado si para el sujeto eras querido o apreciado. Así podrías ser inmortal, o si no viajarás por el aire hasta perder toda la fuerza en, esperemos, un lugar hermoso.

¿Y tú mismo? ¿Has escuchado tú voz?¿Ese medio que permite a tu alma y a tus pensamiento tocar el viento y que es único? ¿Qué pasaría si fuera otra? Es probable que no la echaras de menos, pero ya no serías tú, sino otra persona. Quizás te comportarías de acuerdo a tu nuevo timbre, tu personalidad se vería afectada por su gravedad. La gente se extrañaría y no asociaría tu imagen a su recuerdo sonoro. Necesitarías un período de adaptación, después del cual ¿qué?

Ella si que extraña la voz, pero no la del viajero del autobús, que no es nadie relevante. En el mismo momento de sentirse extrañada con la escucha de aquel hombre, recordó miles de voces amadas presentes en su melancolía y el sonido negado de su propia voz en palabras dichas mentalmente a las personas de su vida. Esas palabras que no merecían oír o no se atrevió a pronunciar y, a veces, ambas cosas. Aquellas que en su voz resultaban perfectas y preciosas porque sonaban a si misma de la única manera que podía darse, con su voz.

(Cartas a D)

26 mar 2007

L

Las mismas paradas de siempre. Me levanto de mal humor porque todo sigue igual.
Me miro en el espejo y veo que ha aumentado el tamaño de mis ojeras. Me pregunto si todo lo que de alguna manera pasa por mi interior tiene algo que ver con lo que sucede afuera. Si la percepción de otro puede ser igual, si la comprensión sólo puede ser interna.

He empezado otra colección de versos, más o menos añiles que los anteriores, pero con un sabor más extraño, que vira hacia el gris. Están dedicados, pero siempre están dedicados, en los últimos tiempos de una manera más clara.

No todos los besos saben iguales, aunque algunos sirvan para lo mismo, pero no, no saben iguales... No todos los adióses son iguales, algunos son tácitamente acordados y otros se quedan pegados en la suela de tu zapato mientras andas, da igual la dirección que tomes... Y la verdad es, que este tren va cada vez más despacio, en el vagón hay menos gente, aunque desearía que hubiera todavía menos gente para poder cantar, cantar a gritos una nana desangelada y abierta.
La verdad no es que te eche muchísimo de menos, (quizá añore una sensación provocada), pero lo cierto es que me echo de menos a mi.
(Cartas a D, 26-03-06)

24 mar 2007

EL ASESINO DIFUSO

(O RAZONES PARA NO RENDIRSE )
ALGUNAS RAZONES PARA COMBATIRLO Y SEGUIR VIVIENDO

-Por puro instinto .


-Por curiosidad: por saber qué pasará mañana y qué será uno mismo mañana.

-Por el asombro que provoca ser uno mismo, el mismo, pero distinto cada día,mes a mes, año a año.

-Por intentar hacer lo que sea, lo que se quiera, lo que a uno le guste, sin preocuparse por conseguir el éxito o el fracaso, buscando sentir solamente el placer de intentarlo.Importa el camino, no la meta


-Por la Aventura, que existe y viene si uno la busca y nos hace conocer el riesgo, la fortuna y todo lo que uno es capaz de imaginar.


-Por toda la gente que nos hace falta conocer. Por las mujeres(o los hombres) que uno(una)conocerá y amará, por los hijos que nacerán y que te harán descubrir que el amor que se siente por ellos no es amor, el algo más fuerte más profundo e indescifrable.


-Por el placer de comer y beber con amigos y amantes y amanecer en los bares, filosofando seriamente después de haber bebido demasiado. Comprobar el día siguiente que la resaca ha borrado las verdades fundamentales que habíamos descubierto y que eso nos exige practicar la rutina de repetir el mismo método muy a menudo.


-Las razones que le sirven a uno no le tienen por qué servir a otros.Eso nos obliga a vivir para encontrar las razones para seguir viviendo.Si es que las hay o si es necesario inventarlas. Esta búsqueda es también una buena razón para seguir. Siempre.




(Martin Hache, de Adolfo Aristarain )

XIII

Amigo amado,
escríbeme desde tu África profunda lindos cuentos de esperanza.
Añoro oír tu voz en dulces palabras y fantásticas cosas
Que lejos de la mentira
sean ilusiones de primera mañana.

Querido viajante,
Háblame desde la Pampa
Sobre la fe que me espera
si tengo la fe de hallarla.
Sobre la fuerza que busca
El que entre la miseria anda
Y se hace fuerte de creer
tan sólo en su pujanza.

Cuéntame, aventurero, sobre la maravilla humana
de quienes abrazan gratis,
De quienes a destajo aman,
De quienes curan males ajenos por solidaridad.
Háblame del bien y el mal,
Del que ves y el que no ves.
Háblame de Platón y las ideas
Y luego bésame como las fieras besan
Mientras me relatas
Una historia llena de buenas posibilidades.

(29-12-06, Añil)