30 mar 2007
REPETICIONES. PARTE 1
Con todo esto quiero decir: la ilimitada serie de errores que podamos cometer en un día ya han sido cometidos por otros muchísimas veces antes y, por lo tanto, no tienen importancia, son como pequeños chistes, en cierta manera necesarios e inevitables. Incluso tú mismo volverás en tu vida muchas veces a un mismo pasaje, y no te darás cuenta, y lo triste es que volverás a sufrir de la misma manera lo que no te acuerdas que ya has sufrido. Gran cúmulo de estupideces que otros en el futuro realizarán también.
¿Qué sentido tiene?¿Dónde está el alma de las cosas, lo que las hace únicas?¿Cómo las diferenciamos de las que ya pasaron o de las que están por venir?¿Cómo diferencias a Pepe de Juan?¿Al número 15 del 51? Puede que la diferencia sea aleatoria, el hecho de resaltar un animal, mineral o vegetal del resto, debe ser totalmente azaroso y subjetivo, consecuencia de una valoración de casualidades como un conjunto estético notable(tanto por un valor positivo, como negativo). Lo que hace a algo único es la percepción de la belleza, el deseo de belleza, un deseo químico del hombre. Lo rutinario suele ser visto como algo feo, y sus pequeñas tragedias serán repetidas hasta la saciedad, porque sobre todo, no son percibidas como bellas. Pero como el hombre es un poco... tonto, sí, tonto por naturaleza, es capaz de reproducir las tragedias que sabe reconocer, como si nada, sufrir los mismos problemas graves por no esquivarlos errores del pasado.
¡Qué raros son los seres humanos! Y yo que lo vea.
(Alta definición (VHD))
28 mar 2007
LA VOZ
Puedes añorar una voz, incluso el aliento de la voz, la textura de una voz, su calidez, una risa, una onomatopeya... Hay gente que no podría ser recordada si se quedara muda. Lo primero que desaparece de la gente que no importa es su sonoridad. Si has olvidado su voz, es muy probable, que ese recuerdo se diluya y se pierda entre toda la información dispuesta a desechar para que quepa en tu cabeza aquello realmente importante. Podría darse que desapareciera la imagen y quedara el recuerdo, sólo esa onda inconfundible y personal, esa carcajada, ese gemido... porque en la voz hay significado, forma, sentimiento y música, ritmo, vibración. Cuando alguien se va, desearías no sólo volver a verlo o tocarlo, sobre todo quieres volver a oírlo, te bastaría con oírlo para sentirte mejor, porque la voz, además, es capaz de volar. Cuando te vas, tu ser aún está en el aire, viajando, transformándose, y sólo si el oído adecuado lo captó quedará en el cerebro para siempre y nunca serás olvidado si para el sujeto eras querido o apreciado. Así podrías ser inmortal, o si no viajarás por el aire hasta perder toda la fuerza en, esperemos, un lugar hermoso.
¿Y tú mismo? ¿Has escuchado tú voz?¿Ese medio que permite a tu alma y a tus pensamiento tocar el viento y que es único? ¿Qué pasaría si fuera otra? Es probable que no la echaras de menos, pero ya no serías tú, sino otra persona. Quizás te comportarías de acuerdo a tu nuevo timbre, tu personalidad se vería afectada por su gravedad. La gente se extrañaría y no asociaría tu imagen a su recuerdo sonoro. Necesitarías un período de adaptación, después del cual ¿qué?
Ella si que extraña la voz, pero no la del viajero del autobús, que no es nadie relevante. En el mismo momento de sentirse extrañada con la escucha de aquel hombre, recordó miles de voces amadas presentes en su melancolía y el sonido negado de su propia voz en palabras dichas mentalmente a las personas de su vida. Esas palabras que no merecían oír o no se atrevió a pronunciar y, a veces, ambas cosas. Aquellas que en su voz resultaban perfectas y preciosas porque sonaban a si misma de la única manera que podía darse, con su voz.
(Cartas a D)
26 mar 2007
L
Me miro en el espejo y veo que ha aumentado el tamaño de mis ojeras. Me pregunto si todo lo que de alguna manera pasa por mi interior tiene algo que ver con lo que sucede afuera. Si la percepción de otro puede ser igual, si la comprensión sólo puede ser interna.
He empezado otra colección de versos, más o menos añiles que los anteriores, pero con un sabor más extraño, que vira hacia el gris. Están dedicados, pero siempre están dedicados, en los últimos tiempos de una manera más clara.
No todos los besos saben iguales, aunque algunos sirvan para lo mismo, pero no, no saben iguales... No todos los adióses son iguales, algunos son tácitamente acordados y otros se quedan pegados en la suela de tu zapato mientras andas, da igual la dirección que tomes... Y la verdad es, que este tren va cada vez más despacio, en el vagón hay menos gente, aunque desearía que hubiera todavía menos gente para poder cantar, cantar a gritos una nana desangelada y abierta.
La verdad no es que te eche muchísimo de menos, (quizá añore una sensación provocada), pero lo cierto es que me echo de menos a mi.
(Cartas a D, 26-03-06)
24 mar 2007
EL ASESINO DIFUSO
-Por puro instinto .
-Por curiosidad: por saber qué pasará mañana y qué será uno mismo mañana.
-Por el asombro que provoca ser uno mismo, el mismo, pero distinto cada día,mes a mes, año a año.
-Por intentar hacer lo que sea, lo que se quiera, lo que a uno le guste, sin preocuparse por conseguir el éxito o el fracaso, buscando sentir solamente el placer de intentarlo.Importa el camino, no la meta
-Por la Aventura, que existe y viene si uno la busca y nos hace conocer el riesgo, la fortuna y todo lo que uno es capaz de imaginar.
-Por toda la gente que nos hace falta conocer. Por las mujeres(o los hombres) que uno(una)conocerá y amará, por los hijos que nacerán y que te harán descubrir que el amor que se siente por ellos no es amor, el algo más fuerte más profundo e indescifrable.
-Por el placer de comer y beber con amigos y amantes y amanecer en los bares, filosofando seriamente después de haber bebido demasiado. Comprobar el día siguiente que la resaca ha borrado las verdades fundamentales que habíamos descubierto y que eso nos exige practicar la rutina de repetir el mismo método muy a menudo.
-Las razones que le sirven a uno no le tienen por qué servir a otros.Eso nos obliga a vivir para encontrar las razones para seguir viviendo.Si es que las hay o si es necesario inventarlas. Esta búsqueda es también una buena razón para seguir. Siempre.
(Martin Hache, de Adolfo Aristarain )
XIII
escríbeme desde tu África profunda lindos cuentos de esperanza.
Añoro oír tu voz en dulces palabras y fantásticas cosas
Que lejos de la mentira
sean ilusiones de primera mañana.
Querido viajante,
Háblame desde la Pampa
Sobre la fe que me espera
si tengo la fe de hallarla.
Sobre la fuerza que busca
El que entre la miseria anda
Y se hace fuerte de creer
tan sólo en su pujanza.
Cuéntame, aventurero, sobre la maravilla humana
de quienes abrazan gratis,
De quienes a destajo aman,
De quienes curan males ajenos por solidaridad.
Háblame del bien y el mal,
Del que ves y el que no ves.
Háblame de Platón y las ideas
Y luego bésame como las fieras besan
Mientras me relatas
Una historia llena de buenas posibilidades.
(29-12-06, Añil)
LA CUCARACHA
Mi primer pensamiento fue que había intentado trepar por la pared y había caído de espaldas al comprobar que sus patitas, su peso y la adherencia a la superficie del azulejo no lo hacían posible. No obstante, mi teoría fracasaba al darme cuenta de que para tal giro habría tenido que escalar muchísimo o haber sido poseída por spiderman.
Luego pensé que podía haber caído del techo, en el cual hay un par de agujeros estupendos y amenazadores que hacen que una, con ironía piense en rezar, no por un techo donde vivir, sino un techo que no caiga sobre nuestras cabezas. La cuestión, no hablaré del razonamiento, era ¿ como iba a caer del techo? Imposible esa colonia aérea de cucarachas, que además debían ser tontas para tirarse por el agujero.
Entonces ¿como había llegado a esa situación, situación tan deseada por todo estudiante para su redonda, vieja y gruñona profesora de historia? La respuesta no la sé, probablemente se escurrió como solo un hombre sabría hacerlo, de forma absurda e inverosímil, pero teniendo la mala suerte de ser cucaracha y con un caparazón curvo que de nada le había servido.
Así, puede que las cucarachas puedan sobrevivirnos en una ataque nuclear, pero en la vida rutinaria no son más listas que nosotros. Por otro lado, cuando nosotros nos caemos, podemos levantarnos, aprender, y tenemos normalmente salvación, pero si nunca nos caemos y solo vivimos absortos en medio del sistema que nos mecaniza y nos vuelve superficiales, puede que no la tengamos y seamos esa cucaracha. Seremos esa cucaracha en la ducha vuelta de revés y solo estaremos preocupados por no podernos dar la vuelta. Entonces seguro que los otros harían lo que hice yo: maté a la cucaracha sin pensarlo más, envenenándola primero con un chorro de perfume, por supuesto de mi hermana, y después la tire al w.c.
Ten buen cuidado pues de que cuando caigas y no sepas levantarte, no te hayas convertido en cucaracha. Cuídate de no tener perfume muy a mano en tu baño y cuídate de pedir ayuda a un ser humano, piensan en soluciones sin pensar cual es el problema: probablemente me vuelva a encontrar una cucaracha en la ducha.
(02-01-06, Cartas a D)
(10ene07)
de vuelta de un día frío y gris,
entre calles plomizas y naranjas,
mezcla de polución, hastío y rutina.
Tu imagen se difumina
y los ruidos de la senda
saben a polvo sucio, a niebla cansada
de coche y gasolina,
de siete de la mañana,
de prisa, de falta de tiempo,
de visión futura de nada.
El silencio borroso huele a fachada
de fábrica explotada,
a engranajes oxidados y telarañas,
sabe a sangre reseca en la punta del dedo corazón
y arañazo en un hombro.
La espera suena a nada,
a canción muda y desconsolada,
a ruina en paz, demasiado sosegada.
Mi camino es un lago en suspensión,
sin ondas ni biorritmos,
sin fauna,
sobre un cielo de nubes negras.
Te quiero en la impaciencia
y el desanimo del estatismo vital de mi existencia,
en medio del estrés moral
en regresión y en disquisición constante,
en la estación de la necesidad de un cambio.