18 mar 2019

Sentimientos encontrados

Creo que escribí una vez...
Lo hice por desahogo y por placer. 
Ya no está. 
¿Lamentar? (¿seguir?)
Iniciar nuevos ritos con símbolos nuevos...
No sé si estrenar la bandeja de plata.
Me duele el cuello.

24 feb 2019

Ronroneo


Tú conmigo,
haciendo hueco en la forma de mi brazo.
Tú, dormido,
ingeniosa forma asida al pecho latiente,
creando un abrazo abierto
de amor  silencioso
almohadillado y calentito.

Tú, vienes y vas,
pero siempre vuelves,
con tu forma incluida ya en los espacios de mi cuerpo...
de forma tan insospechada.
Eres sin esfuerzo de ser,
con la belleza de la naturaleza.

10 feb 2019

canibalismo

Ese mordisco en la mejilla
se me queda huérfano...
el cuerpo entero es una promesa que duele,
duele mucho...
se transforma poco a poco en monstruo

28 ene 2019

Stuck

He prometido cosas viejas,
Sueños manidos de saldo,
Garrapiñadas de moho,
Sedas de araña disecada. ..

Carromatos,
Salmos,
Pastillas moradas.

El polvo brilla,
El polvo en el silencio,
Sin tiempos ...
Es lo más bello que jamás vi.
Volando, flotando en el aire
Disfrutando inerte
De la Insignificancia

12 dic 2018

LAS VELAS DEL CUMPLEAÑOS

La tarta seguía encima de la mesa. La niña estaba impaciente por soplar. Ella hubiera preferido que fuera en su casa. Llevaba puesto el gorrito de fiesta y se había pintado dos rosetones de coloretes en las mejillas. La pintura se cuarteaba en torno a sus arrugas. Hubiera preferido que fuera en su casa. Aún así estaba contenta de poder celebrarlo. Alrededor no estaban sus mejores amigos, pero al menos este año, tenía compañía
Aún recuerda como sus padres le prometieron una gran fiesta con los otros niños del colegio. También recuerda las llamas, que prendían locas en las cortinas, cuando decidió borrar ese día en que no vino nadie. Sólo papá con su secretaria y mamá tras tomarse sus pastillas de colores. ¿Por qué era tan difícil que los demás la quisieran?
En sus ojos se reflejaban las luces de las velas. Le causaban una especie de felicidad calentita en el pecho. En las celdas de al lado le cantaban “Feliz cumpleaños”

11 nov 2018

Gritar o no

Había salido corriendo de allí, corriendo con la voz porque las piernas le fallaban. Se había aferrado al pomo de la puerta, gritando que la abriesen y dejasen ir. En medio del ataque se le había quebrado el corazón en mil pedazos. El agresor no entendía su crimen: ponerse a caballo y ver si podía llegar a la meta sobre ella. Ser negado tres veces no pareció ser suficiente.

Por suerte había podido gritar. Si hubiese bebido un sorbo más quizás no habría podido defenderse, se hubiera dormido del todo. Si se hubiese quedado quieta, mientras él hacía lo suyo puede que sus amigas la hubieran consolado en lugar de culparla por beber y estropearlas su plan.

 Pero ella sólo había sido adormilada con vino. Tampoco era tan grave dejarse hacer …y morir. Te lo mereces, chica.

Afortunadamente gritó. El trauma que quedó fue el de la soledad. Ser mujer y resistirse es un acto solitario.


 A él le olvidó, a ellas nunca las perdonó. Ellas la habían vendido para seguir con lo suyo. Ellas, sus amigas, compañeras.

7 nov 2018

Para siempre

El gato duerme en mi regazo. Apenas dejé de llorar.
Te abracé tan fuerte… Entre los dedos te me hacías tierra y encima caía la flor. Ayer te prometí que siempre estarías conmigo. Con cada escalofrío sé que así es. Tenía que serlo.
No va a ser igual, pero no me importa y delante de todos fingiré que te llevo dentro. Me consuela saber que es algo más. No me importa que sea inmoral, te quiero conmigo.
El gato se ha despertado y nos mira con los ojos muy abiertos, parece que nos juzga. En un rato estará frotando su cola contra el cuerpo imaginario. Yo al cuello llevo el colgante. Cógeme de la mano, tendremos un día duro. Susúrrame las palabras al oído. No me odies por no dejarte ir.
Algo sucede. Tus ojos negros lo engullen todo. ¿Es por el cambio? ¿No quieres quedarte? No voy a permitirlo. El crack de los huesos era necesario. No puedo vivir sin ti. No lo entiendes. Eres mío.
Bajé al fondo de los sótanos y te traje de vuelta. Te até con un cabello y una gota de sangre. Me inventé el conjuro y funcionó. Me hiciste daño y te perdoné. Tú también decías que era tuya. Ahora somos nuestros de verdad, por fin y para siempre.