12 dic 2018

LAS VELAS DEL CUMPLEAÑOS

La tarta seguía encima de la mesa. La niña estaba impaciente por soplar. Ella hubiera preferido que fuera en su casa. Llevaba puesto el gorrito de fiesta y se había pintado dos rosetones de coloretes en las mejillas. La pintura se cuarteaba en torno a sus arrugas. Hubiera preferido que fuera en su casa. Aún así estaba contenta de poder celebrarlo. Alrededor no estaban sus mejores amigos, pero al menos este año, tenía compañía
Aún recuerda como sus padres le prometieron una gran fiesta con los otros niños del colegio. También recuerda las llamas, que prendían locas en las cortinas, cuando decidió borrar ese día en que no vino nadie. Sólo papá con su secretaria y mamá tras tomarse sus pastillas de colores. ¿Por qué era tan difícil que los demás la quisieran?
En sus ojos se reflejaban las luces de las velas. Le causaban una especie de felicidad calentita en el pecho. En las celdas de al lado le cantaban “Feliz cumpleaños”

11 nov 2018

Gritar o no

Había salido corriendo de allí, corriendo con la voz porque las piernas le fallaban. Se había aferrado al pomo de la puerta, gritando que la abriesen y dejasen ir. En medio del ataque se le había quebrado el corazón en mil pedazos. El agresor no entendía su crimen: ponerse a caballo y ver si podía llegar a la meta sobre ella. Ser negado tres veces no pareció ser suficiente.

Por suerte había podido gritar. Si hubiese bebido un sorbo más quizás no habría podido defenderse, se hubiera dormido del todo. Si se hubiese quedado quieta, mientras él hacía lo suyo puede que sus amigas la hubieran consolado en lugar de culparla por beber y estropearlas su plan.

 Pero ella sólo había sido adormilada con vino. Tampoco era tan grave dejarse hacer …y morir. Te lo mereces, chica.

Afortunadamente gritó. El trauma que quedó fue el de la soledad. Ser mujer y resistirse es un acto solitario.


 A él le olvidó, a ellas nunca las perdonó. Ellas la habían vendido para seguir con lo suyo. Ellas, sus amigas, compañeras.

7 nov 2018

Para siempre

El gato duerme en mi regazo. Apenas dejé de llorar.
Te abracé tan fuerte… Entre los dedos te me hacías tierra y encima caía la flor. Ayer te prometí que siempre estarías conmigo. Con cada escalofrío sé que así es. Tenía que serlo.
No va a ser igual, pero no me importa y delante de todos fingiré que te llevo dentro. Me consuela saber que es algo más. No me importa que sea inmoral, te quiero conmigo.
El gato se ha despertado y nos mira con los ojos muy abiertos, parece que nos juzga. En un rato estará frotando su cola contra el cuerpo imaginario. Yo al cuello llevo el colgante. Cógeme de la mano, tendremos un día duro. Susúrrame las palabras al oído. No me odies por no dejarte ir.
Algo sucede. Tus ojos negros lo engullen todo. ¿Es por el cambio? ¿No quieres quedarte? No voy a permitirlo. El crack de los huesos era necesario. No puedo vivir sin ti. No lo entiendes. Eres mío.
Bajé al fondo de los sótanos y te traje de vuelta. Te até con un cabello y una gota de sangre. Me inventé el conjuro y funcionó. Me hiciste daño y te perdoné. Tú también decías que era tuya. Ahora somos nuestros de verdad, por fin y para siempre.

11 oct 2018

GANAS DE MORDER

Qué ganas de morder,
de aullar,
de salirme del envoltorio.

Qué sed de sangre y de cuerpo,
de justas sin caballeros.

Nunca entiendo por qué te opones
sólo por oponerte

8 oct 2018

Parar (reprise)

Parar y recapacitar.

Parar y pensar en uno mismo de manera constructiva.

Ver más allá de la polución
y decidir
que podemos ser en el paisaje,
solos
sin la ayuda  de  acompañantes.

Descubrir otra vez
lo que se es
para destruir las quejas,
para renegociar el camino.

Al fondo el skyline está ahí
a través de los humos negros.

Sí,
hay que parar,
alejarse de las personas, situaciones, sentimientos nocivos,
cuando estos no tienen más colores que el gris,
cuando son antropófagos.
Parar y reconocerse en el espejo,
dejar de saborear el consuelo y el desahogo,
dejar de tirar del borde de esta costra,
de acariciar un dolor para olvidar otro
y no sanar ninguno.

Parar
y respirar.
Pensar y no pensar.
Restart
y no escribir tantas palabras negras que no llevan a ningún sitio.

Over.
Ese monstruo vive
en ti y en mi
y nos vuelve egoístas.
Nos hace inmunes a los demás,
a sus sentimientos
y nos devuelve por siempre a nosotros mismos,
a revolvernos en lo que sentimos
y borra la opción de pedir perdón y gracias.

Lo que sientes vale lo que tú necesites que valga,
pero no tiene nada que ver con la realidad,
pero consigue transformarla,
para bien y para mal.

17 sept 2018

Interpretar la vida, como si te observarán ...
Nadie lo hace.
Las flores convencidas
nacen (hasta) en la maleza
El ruido te protege para ocultar tu silencio
Y mientras la inacción se rompe en tu espina
sigues intentando creer
que la mascarada te salvará